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Mostrando las entradas de septiembre, 2020

San Antonio

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Le había rezado a San Antonio. Santo famoso por encontrar el amor extraviado.  Acaso, ¿Amor? ¿Te había perdido en algún lugar? ¿En otra vida? Imagen tomada de: Imagen de https://www.lasprovincias.es/sociedad/san-antonio-santoral-13-junio-20190613093204-nt.html

Solecita

A mi la soledad me hizo mucho bien y lo sigue haciendo. Tal vez, ése era el punto. El de amigarme con ella. De no pelearnos más. Ahora hemos llegado a hablarnos con cariño, yo le digo: —Solecita—, y ella me llama con un solo fonema, compuesto por la primera y la última letra de mi nombre. Ella me ha presentado multitudes de pasatiempos. Entre ellos los libros, observar y reírnos como un par de locas. Me tuvo mucha paciencia, pues, yo me enredé con una serie de bandidos de tiempo. Unos llamados amigos y otros novios, los cuáles fueron desfilando uno tras otro hasta perderse en el desfiladero. En cuanto a la familia, ella me hizo entender la sabiduría popular. Después de una cierta edad, la harina de un costal ya es harina de otro costal, y que yo, aunque solterona, nada que ver ahí dónde no me llaman y aunque me llamen pues no, nada qué ver. Así me hice doña solterona, sin hijos de tierra ni aire. Yo a los santos, ni los vestía ni los desvestía.  Y para no incomodar a persona con mi...

Escribir

  Escribo porque ahora sé lo qué es morir.  

Bibliotecario

Cuando entras a una biblioteca y dejas que la atmósfera etérea sea la que te guíe a tu próxima inmersión   de lectura...  

Voz

  Había perdido mi voz, pero aprendí a escribir.

Yo

Perduramos en todo,  soy un ciclo de energía,  no soy mis huesos, no soy mi carne ni la corteza del árbol que me rodea. Soy yo, y soy él y ella, quiénes me dieron vida.  Y soy él y ella quiénes les dieron vida a quiénes me dieron vida. Y así infinitamente hasta llegar a quién es el alfa y el omega.  Soy parte de ello.

Hechando fuego

Un día se levantó sin saber lo qué iba a causar. Estaba harta de mirarse al espejo y de verse agotada. Llamó a su peluquera, y después se pasó al spa de moda donde le hicieron masaje y    facial.  Como no le alcanzaba mas el bajo presupuesto del que disponía,  simplemente, arreglo la ropa que ya tenía,  abrió el estuche de maquillaje  E hizo lo que estuvo a su alcance. Prometió ahorrar para cambiar esas viejas pantaletas de licra por unas tangas sensuales de seda. Nunca imaginó que el pobre que cayó,  cayó perdidamente enamorado de ella. —Pero si yo nada más quería despertar la pasión perdida en mi casa, no despertar la pasión en casa ajena— dijiste con aire juguetón.

Problemas de memoria

De aquí que llego a querer escribir "algo", se me olvida del todo. Sufro de olvido de memoria a corto término. 

Sentirse niña de nuevo

No hay nada como quedarse en la casa materna-paterna en piyama con el cabello revuelto, levantarse tan tarde, como si ya nada más importara.

Maestro Zen. Ira

Maestro Zen.   Ira Iban caminando ella y el maestro. Habían discurrido mucho sobre el tema.  Cuando él le dijo: —Recuerdas el ejercicio, aquél en el río. En el que bautizabas una piedra y la arrojabas lejos en el caudal que llevaba ése río. —Si Maestro, lo recuerdo, le ponía el nombre a la piedra de la persona que traía cargando. —Si— sonrió él. —Cargabas mucho odio y empezamos el ejercicio. Ahora, la ira se vuelve a encender. Hizo una pausa. (Como una de ésas pausas que hacen los que saben lo que saben). —La ira no es negativa, pero ése es otro tema, después, después. No ahora. —Las piedras están siendo talladas por el agua mi pequeña saltamontes.  —ah!— Es la vida, maestro. —Así es. Mhh, vez como ha crecido el caudal y se han formado nuevos torrentes que no estaban ahí. Tu ni siquiera tienes que intervenir en la vida de ésos que detestas con el odio, los chismes, y aquello que tu ya conoces que enciende la violencia. —Entiendo, muchas gracias, maestro. —No, gracias no, ...

Depredador

  El depredador dice: —¿Cómo te atreves a salir adelante?  —¿Cómo te atreves a querer algo mejor para ti y para los tuyos? 

Logros

Béisbol   El logro en casa ajena es como el “home run” del equipo visitante.  Al público testigo no le cae en gracia.

Entenderte

—No me entiendes. —Bueno, pues déjame entenderte. —Anda ven a tomarte un té hoy a mi casa.

28 de Abril

La muerte vino y me dijo : —Feliz cumpleaños Diana,  cada día nos acercamos a nuestro próximo     gran encuentro— y me guiñó el ojo.

Desajustes

Y me dices suavemente : —querida, quieres que me quede cuando te conviene y cuando no, deseas que me ausente.                                        —El caso es...  que ésta es también mi casa. Así que, veamos ¿qué hacemos?  

Redención

El ego se libera en un edén como un ángel arrepentido,  el corazón amoroso le rodea,  la mente creativa le regocija,  el alma le acepta incondicionalmente,  el niño espiritual le cuida  y el cuerpo le envuelve delicadamente y le besa.

Todo

En el cuerpo y la mente que libera la amargura,  el alma y el espíritu encuentran un lugar listo para habitar.  Y el corazón se regocija al encontrar nuevos vecinos a quiénes saludar.

Estrellas

Hoy hay estrellas en la noche que no se dejan esconder por la nebulosa luz de la ciudad.  Y brillan, brillan, brillan.

¿Amor?

 “Cuando por encima del amor se encuentran la lucha de poder, el miedo y la arbitrariedad, el amor huye y se esconde en lo profundo del alma.”

Juntos

No somos una entidad separada. Él me rodea con sus brazos y me regala a Bettlejuice.   Somos una locura desatada.

Leerte

Leerte. Cuando te leo, te leo en silencio, en la noche, a las 12 am para darte toda mi atención. Te leo como si fueras Biblia para unos y Corán para otros. Tus palabras penetran en mi mente. Y este ritual se repite, noche tras noche sin interrupciones cotidianas. Y entiendo lo que me cuentas, hacía dónde vas, de dónde vienes. Muchos de estos lugares, los cuáles yo también conozco, lugares en los que yo también he estado. Pones palabras en mi boca a lo que yo no sé cómo explicar. Enciendo una veladora, y dejo que los chirridos de los grillos me acompañen.

Dices

Dices Dices que me quieres a tu lado, pero no es cierto. Dices que me extrañas, pero la verdad es que extrañas hacerme tu víctima. Dices que me amas, pero la verdad es que hay más odio que amor. Dices que tienes que contarme muchas cosas, pero cuando estoy enmudeces voluntariamente. Y para todo encuentras justificante de tu comportamiento. Es que tú...    es que tú... es que tú...